Pradejón es pueblo bien conocido por muchos residentes en el País Vasco, Cataluña o Madrid, que han acudido hasta aquí a que un famoso curandero, D. Vicente Lasheras, les resolviera sus dolencias de huesos, sobre todo en brazos, piernas y clavículas. Sin apenas estudios, aprendió de su oficio de pastor al tener necesidad de curar las frecuentes roturas de las extremidades de sus animales.
Su fama fue tal que muchos renombrados deportistas, jugadores de fútbol del Real Madrid, Barcelona, Athletic de Bilbao o Logroñés, acudían a él cuando la medicina oficial había agotado sus recursos.
D. Vicente murió hace años y durante mucho tiempo su hija María Teresa, recientemente fallecida continúo con la tradición. Ella heredo todo el saber de su padre, que tantos esguinces, clavículas rotas o codos desplazados, fue capaz de arreglar.